
La comparación que no te van a enseñar ellos
Uno te cobra por estar. El otro por traer. Esa es la diferencia entera, y por eso las cuentas nunca salen iguales.
Nadie sabe contestar a eso con una cifra, y no es culpa tuya. Un listado no se puede medir: aparece tu ficha, entra quien entra y renuevas en enero porque el año pasado tampoco estabas seguro. Una campaña sí se mide, porque cada contacto tiene fecha, nombre y teléfono.
Qué compras
Un portal de bodas
Estar publicado en un listado durante un año.
Madrigal
Un número concreto de contactos de parejas.
Cuándo sabes si funcionó
Un portal de bodas
Cuando toca renovar y echas la cuenta.
Madrigal
Cada vez que entra uno. Los cuentas tú.
Quién busca a quién
Un portal de bodas
Esperas a que la pareja entre y te encuentre.
Madrigal
La campaña sale a buscarla a ella.
Dónde aterriza
Un portal de bodas
En tu ficha, dentro de su web, junto a otras.
Madrigal
En tu página, con tu nombre y tu trabajo.
Con cuántos compites
Un portal de bodas
Nunca te lo han dicho.
Madrigal
Con nadie.
Si dejas de pagar
Un portal de bodas
Desapareces del listado.
Madrigal
Los contactos que ya te entregamos siguen siendo tuyos.
Es la pregunta más cara del sector y no tiene respuesta pública. La nuestra sí: los contactos que te entregamos son tuyos. No se reparten entre varios, no se revenden y no aparecen en la bandeja de otro profesional de tu oficio esperando a ver quién contesta antes.
Hazles a ellos la misma pregunta: cuántos hay contigo en esa pantalla. A ver si te contestan con un número.
124.810
Clientes potenciales entregados
1.348
Profesionales del sector
2023
Entregando sin parar desde
Sirven, y hay gente a la que le funcionan. Un portal es un escaparate: si tu oficio se elige comparando muchos a la vez y tu zona tiene mucho movimiento, estar ahí tiene sentido. Lo que no es un portal es una campaña. Nadie sale a buscar a nadie: se espera.
Depende de tu oficio, de tu provincia y de las fechas que tengas libres, así que no te vamos a soltar un número por teléfono antes de mirar tu caso. Lo calculamos con tu zona delante y te lo decimos antes de empezar, no después. Si en tu provincia no da los números, también te lo decimos.
Son tuyos. El contacto llega a tu formulario, entra en tu cuenta y lo trabajas tú. No lo estamos vendiendo a la vez a otros tres de tu oficio para ver quién llama antes, que es exactamente lo que pasa cuando una pareja pide presupuesto dentro de un listado.
No hace falta que te des de baja de nada para hablar con nosotros. De hecho, lo normal el primer año es tener las dos cosas y comparar de dónde te salieron las bodas que cerraste. Al año siguiente ya decides tú con datos, no con intuiciones.
Quince minutos. Nos cuentas tu oficio, tu zona y cómo tienes la agenda del año que viene, y te decimos si podemos ayudarte o si no. Si la respuesta es que no, te lo decimos ahí mismo.