
El fotógrafo se va a las once. Tú te quedas hasta las tres, y de lo que pase en esas horas depende que la boda se recuerde como buena.
Esa es tu competencia de verdad, y no otro grupo. Contra eso no se gana con precio: se gana enseñando una pista llena a las dos de la mañana.

Lo que ponemos nosotros
La música se decide tarde, cuando la finca y el catering ya se han llevado lo gordo. Segmentamos por fecha de boda para llegar antes de ese reparto.
Un vídeo de pista llena vale más que cualquier argumento. Elegimos de tus grabaciones el trozo que se entiende sin sonido y con sonido.
La objeción de tu oficio no es el precio, es «ya pongo yo la música». La campaña está montada para que esa comparación no llegue a hacerse.
Quien lo rellena viene de tu anuncio y de tus vídeos. La conversación empieza contigo, no con un listado.
Qué tocas, cómo montas la noche y qué pasa si llueve. Quien llega ahí ya sabe qué está contratando.
Primer contacto, disponibilidad de fecha y el seguimiento del que depende media agenda en un oficio que se cierra a última hora.
Fechas pedidas, conversaciones, citas y facturas. En la web o en el móvil.

Tu parte
Una campaña no funciona sola. Estas son las cosas que solo puedes poner tú.
Es tu mejor argumento y casi nadie de tu oficio los tiene grabados. Un móvil basta.
Lo primero que preguntan es la disponibilidad. Tenerla clara cierra bodas en el primer mensaje.
Es lo único que no podemos hacer por ti. Con los guiones hechos te lleva un minuto, pero ese minuto tiene que existir.
Qué tocas, cuánto dura y cómo montas la noche. Evita la mitad de las dudas.
Pelearte con el administrador de anuncios
Escribir de cero cada mensaje de precios
Renovar una cuota anual sin saber qué te trae
Competir contra una lista de Spotify
Llegar cuando el presupuesto ya está repartido
Cerrar el año a última hora, en marzo
Empezar

Media hora. Nos cuentas cómo trabajas, en qué zona y cómo tienes la agenda. Te decimos si podemos ayudarte o si no.
Los vídeos que tú elijas. Solo se usan en tus anuncios.
Tu página, tu formulario y los primeros anuncios. A partir de ahí ajustamos con lo que vaya pasando.