
Las invitaciones se envían con seis meses de antelación, así que tu campaña tiene que llegar antes que la de casi todos los demás proveedores. Ahí hay una ventaja que casi nadie de tu oficio aprovecha.

Compites con una plantilla de internet a nueve euros. Contra eso no se gana bajando el precio: se gana enseñando el papel, el relieve y el detalle que una plantilla no tiene.
Lo que ponemos nosotros
Tu ticket es bajo, así que lo que importa es cuánto cuesta cada conversación. Se monta distinto que la campaña de una finca, y por eso no vale la misma receta.
Cuando la pareja acaba de cerrar fecha y espacio. Ahí empieza a buscar invitaciones, y es una ventana corta.
Papel, relieve, lacre, tipografía. Lo que no se ve en una plantilla de internet es justo lo que tienes que enseñar.
Con precios claros si quieres. En un ticket como el tuyo, esconderlos alarga la conversación y encarece cada venta.
Quien lo rellena viene de ver tu papel y tu acabado, no de una búsqueda de precios.
Cortos y rápidos. En tu oficio se decide en dos mensajes, no en tres reuniones.
Pedidos, conversaciones y facturas. En la web o en el móvil.

Tu parte
Una campaña no funciona sola. Estas son las cosas que solo puedes poner tú.
El papel, el relieve, el lacre. Es lo único que una plantilla de internet no puede copiar.
En un ticket bajo, esconder el precio alarga la venta y se come el margen.
Es lo único que no podemos hacer por ti. Con los guiones hechos te lleva un minuto, pero ese minuto tiene que existir.
Las parejas van con fecha. Prometer diez días y tardar veinte te cuesta la reseña.
Pelearte con el administrador de anuncios
Escribir de cero cada mensaje de precios
Renovar una cuota anual sin saber qué te trae
Competir con una plantilla de internet a nueve euros
Alargar tres semanas una venta de doscientos euros
Perder la ventana en la que se compran
Empezar

Media hora. Nos cuentas cómo trabajas, en qué zona y cómo tienes la agenda. Te decimos si podemos ayudarte o si no.
Con el papel y el acabado bien fotografiados. Solo se usan en tus anuncios.
Tu página, tu formulario y los primeros anuncios. A partir de ahí ajustamos con lo que vaya pasando.