Número 11 · 24 de septiembre de 2026
Doscientos likes no te traerán un MD
Y lo dice el jefe de Instagram, no lo digo yo.
Hola,
¿Qué tal la boda del sábado?
¿Has publicado algo en Instagram?
Porque de eso vengo a hablarte yo.
Que sí,
que la foto que has publicado es superbonita.
Y has recibido muchísimos likes.
¿Pero cuántos mensajes?
De esos que dicen «quiero una foto así para mi boda del 12 de junio».
Ninguno, ¿verdad?
Tienes cero mensajes.
Y la próxima boda, otra vez.
Instagram no está contando eso
Adam Mosseri
(que es el jefe de Instagram, por si no lo sabías)
lleva un año explicando qué publicaciones llegan a más gente y cuáles van a morir.
Se fija en tres cosas:
- Cuánto rato te ven.
- Cuántos likes te dan.
- A cuánta gente le llega tu publicación reenviada por privado.
Y de las tres, la que te saca de tu círculo y te pone delante de quien todavía no te sigue es la última.
Un envío por privado pesa entre tres y cinco veces más que un like.
Un like es «qué bonito». Un envío es otra cosa
Cuando alguien le da a «Me gusta», ha pasado el dedo por encima.
Cuando se la reenvía a su pareja, está diciendo «mira esto».
Y cuando una novia le pasa tu foto a su prometido, hay una conversación abierta sobre ti en un chat al que tú no tienes acceso.
Eso es lo que Instagram premia.
Y da la casualidad de que es exactamente lo que te llena la agenda.
El reel te descubre. El carrusel te guarda
Estos números salen de un estudio de quince millones de publicaciones.
Los reels llegan a mucha más gente: más del doble de alcance que cualquier otro formato.
Los carruseles se guardan el doble, y ganan en interacción.
O sea que no compiten:
el reel es para que te encuentren
y el carrusel para que no te olviden.
Hacer solo reels o carruseles es quedarte a medias.
¿Qué acaba en un chat privado?
Una finca que se reconoce a la primera. Alguien la ve, se la pasa a su pareja y escribe: «es donde se casó Marta».
Algo que no se ha visto en ninguna otra boda: el coche del padrino, el perro con pajarita, la tarta que era una torre de quesos…
El precio.
El error que casi arruina la boda, contado por ti.
Lo que nadie enviará nunca es tu mejor foto con el audio de moda.
Esa se mira, se aplaude y se olvida.
Este mes, fíjate en otros datos
Deja de contar likes y mira los mensajes directos.
Vas a descubrir que tus dos mejores publicaciones no son las que tú creías.
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